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miércoles, 27 de mayo de 2009


La crueldad del Ser humano se manifiesta en cómo emplea su libertad condicionado por sus própias limitaciones.

miércoles, 20 de mayo de 2009

ASOCIAL

Leve es el peso de la cuerda que me sostiene entre el Ser y el No ser, cabos que se van soltando y que con el tiempo me distancian de la sociedad, lo que me convierte completamente en algo asocial.
Confesiones estrepitosas -lo sé-, pero cierto es que sólo los recuerdos son lo que enlazan mi antigüo yo con el yo actual. Vivo en un mundo únicamente de sueños, de pensamientos y teorías que jamás podrán llevarse a la practica; lo que me une con ese mundo cuasimodo es que durante un largo periodo de mi vida, crecí en él, me relacione con personas en él, mi materialidad se desarrolló en él. Pero mi mente no, ella siempre vivió en ese mundo donde hacen falta alas para llegar, donde hacía falta desentenderse de el lugar donde se encontraba encarcelado mi cuerpo para poder alcanzarlo; mi mundo soñado. Se puede decir que ella siempre había ansiado la libertad.
Fue una dura tarea concienciar a mi parte material de que el mundo en el que vivía -mundo caótico, funesto y ominoso-, lleno de guerras, odio y corrupción era un camino de ortigas y no una buena tierra donde cultivar su fruto.
No fue la conciencia la que me hizo cambiar sino el tiempo. Con el tiempo me di cuenta de que odiaba a la sociedad, tanto como se odian los seres que viven en ella, pero de otra manera; la odiaba porque no podia dejarla atras, era un eterno retorno, empezar y acabar en el mismo sitio donde empece por primera vez.
Se que el mundo jamás cambiará; jamás sabremos respetarnos unos a los otros, jamás habrá una total libertad, jamás podremos desentendernos de nuestro instinto animal, jamás desaparecerán las mentes corruptas y la maldad, jamás desaparecerá el dolor...
Lo único que me mantiene aquí es darle una última oportunidad a mi percepción -lo que recoge sensaciones del exterior y me las proporciona-, pero con una condición: Perder totalmente la fé en las personas, en el Karma y en la reconversión de sus almas.
Mientras tanto, mi ser-no ser se alimentará de sueños, pensamientos y teorías. El día en que todo cambie -si es que lo hace- volveré a creer.

Por lo tanto me desvinculo de ésta sociedad de Políticos ludópatas, que juegan con nuestras vidas, Leyes absurdas, que hacen crecer nuestra ignoracia y en general SOCIEDAD DE ENANOS MENTALES.

lunes, 4 de mayo de 2009

EL ACENTO - Surtido de Apocalipsis

Con dedicación y talento, la humanidad ha conseguido disponer de un catálogo variado de métodos para destruir totalmente la vida sobre la Tierra. Lo que se dice un surtido de apocalipsis. Hay que ser muy listo para incubar durante lustros un sistema financiero hinchado de fraude, a caballo sobre la mohatra y el expolio, de forma que se acabe provocando una crisis universal, se multiplique por cinco el paro mundial y vuelva la ética y la estética de los comedores sociales a lo Berlanga.
Hay que esforzarse mucho para resucitar un peligro nuclear, una vez superada la guerra fría; y muy organizada y atenta tiene que estar la Administración nacional para permitir que el virus de una gripe, dicen que porcina, acorrale a todos los habitantes de un país, mate a cientos de ellos y siembre el pánico en todo el planeta. No hay animal doméstico, desde el pollo hasta el gorrino, que no esté en disposición de amenazar con la destrucción del género humano. Las casas de apuestas hacen juego sobre si el día del Juicio vendrá por una pandemia, por una rabia atómica de Oriente Próximo o por la consunción económica.

Faltaba el apocalipsis mas elegante de todos: la destrucción de la humanidad por el desastre sideral, como el impacto de un meteorito destructor similar al que liquidó a los dinosaurios. Pero ya está disponible en existencias. El asteroide Apofis, de unos 270 metros de longitud, pasará peligrosamente cerca de la Tierra el 13 de abril de 2029, y más cerca todavía, quizá en rumbo de colisión, el 13 de abril de 2036. Cierto que es una invitación al desdén de "¡cuán largo me lo fiáis!" o "este tipo de alarmas prometen mucho y luego nada". Pero ha servido para que sepamos que Deimos, una empresa española, está dispuesta a conjurar el peligro. Enviará, si se acepta su plan, el satélite Don Quijote para que aleje el asteroide de la órbita terrestre.

Como amenaza apocalíptica, al Apofis le falta un hervor. Aterran más los horrores nucleares, los virus incontrolables y la simbiosis de destructiva inquietud nerviosa que dispara la recesión contra el sistema nervioso. Decididamente, da más miedo la crisis; y más todavía la seguridad que tienen algunos políticos jubilados en que saben cómo resolverla
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Soledad Calés - EL PAÍS ( 4/mayo/2009 )